Un modelo de la mente

Autoajuste del “Yo”. Su revestimiento:
El autoajuste del yo es un proceso interno ante la influencia del medio, tales como las presiones sociales. No es, como muchos creen, por el efecto de una sugestión colectiva (somos criaturas sugestivas), sino causado por la necesidad de aceptación. El ser humano tiene que revestir su yo de cualidades que le permitan sobrevivir o por lo menos evitar el dolor, tiene que “asimilar” esas cualidades y mientras más la interiorice (podemos considerarlo un proceso de autosugestión forzado), mejor dotado estará para resistir al medio. Pero que nos queda al final: un “yo” lleno de parches, que funciona en base a esquemas prestados.

Mecanismos del yo:
Sobreprotección (prever mentalmente los fracasos).
Camuflaje (flexibilidad ante los requerimientos sociales).
Automatización (formación de hábitos adecuados al medio)
Inmunización (endurecimiento, falta de compasión).
Maquinismo (considerarse una pieza dentro de un sistema).

El “yo” se forma en la interrelación social y es parte de la estructura cerebral con la cual nace el individuo donde ya viene la disposición para la generación de su futura “mente”. La mente nace junto al cuerpo, pero esta hereda ciertas características. A diferencia del cuerpo la mente es tremendamente dinámica e inestable y dotada de una flexibilidad muy superior a cualquier otro sistema. Además de la mente, está su soporte, el cerebro, el cual esta conectado al cuerpo y este a su condición animal, por tanto se incluye dentro de los sistemas orgánicos y responde a la leyes de este, tales como los instintos, las sensaciones, etc. Por lo que el yo no puede escapar de su condición animal.

La mente está condicionada por la sociedad, pero no veamos al yo como una tabla rasa, veámoslo como una semilla que trae ya sus propiedades, el futuro árbol que será o el capullo de la flor que esta presta a abrirse. La sociedad es sólo un medio para el desarrollo de la mente, no su fin.

¿Como interactúa el yo (entiendase la parte de la mente que nace con el individuo, la semilla de la futura conciencia, de su identidad) con el medio? Existen dos fuerzas que actúan sobre el yo y conforman su personalidad.

La primera: la reacción del individuo ante las acciones del medio que le pueden producir dolor entiéndase castigo, fracaso, burla , y a las que debe “ajustar” su personalidad (yo exterior), por medio de cubrimientos o parches para no ser castigado o lo que puede considerarse aun peor, no ser aceptado por los demás. En su búsqueda de aprobación y de no sufrir el individuo tiene que forjarse una serie de conductas (podemos llamarle programas de acción o guiones de conducta) que son ajenos a su individualidad a su verdadera esencia. Esto lo lleva a asumir actitudes “sociales” compromisos , con los cuales lo más profundo de su ser no está de acuerdo. A estos patrones o programas de conducta el psicoanálisis les llama “mecanismos de defensa”.

La segunda reacción, es la que promueva o incita al yo a las grandes tareas, mientras la primera mas bien limita al individuo, lo obliga a la “rutina” a comportarse como los otros esperan, sin tener en cuenta sus cualidades. Esta, al reves, son las acciones del medio que vienen a fortaleces o a “despertar” esas cualidades “naturales” que se llevan dentro. Y predispone al individuo, lo encauza en su búsqueda de la realización. Sin estas motivaciones, el individuo no pasaría de ser un animal civilizado, solicito y dócil (temeroso de las leyes). Presto a desencadenar toda su furia ante aquellos que la comunidad (estado, secta, partido) considera como “enemigo”.

Los que creen que es la sociedad quien civiliza al hombre, no ven los dos sentidos en que el medio actúa sobre el individuo e ignoran las propiedades individuales con las que este viene al mundo, sus “dotes”. Los individuos más sensibles, dotados de una “ética en germen”, sufrirá las costumbres que le impongan,las cuales siempre serán “bárbaras” y estará presto a la captación de las ideas sublimes que alimenten su espíritu; estará abierto a lo mejor de la cultura, que le servirá de orientación en su propósito. Ya que muy pocas veces la sociedad coopera con estos individuos, y casi siempre es una tarea que él debe llevar a cabo por si solo. Es una búsqueda solitaria, pero que tiene la mayor recompensa, la de hallarse a si mismo.

Los individuos menos sensibles y de tendencia más instintivas, las acciones “moduladoras” serán inhibiciones a sus instintos animales y las acciones “amplificadoras” a penas ejercerán influencia sobre ellos. Las acciones “moduladoras” serán las leyes en sentido general, leyes que sólo tienen en cuenta al hombre medio e impone una conducta promedio; los dotados de una ética natural, jamás necesitan conocerse las leyes, ellos la cumplen por naturaleza; sólo los infractores se las aprenden al dedillo buscando alguna forma de burlarla.

Algunos creen que esto es lo que hace del hombre lo que lo es, ya que si no fuera por las leyes y la costumbre el ser humano sería un salvaje. Estas teorías parte de la esencia irracional del hombre y de que es la sociedad quien lo moraliza. Esto es cierto sólo en parte. Cuando el individuo recurre a mecanismo de autoajuste, es porque su yo, no puede desarrollarse plenamente.

El psicoanálisis es el sistema que mejor logró comprender al hombre pero debido a su filosofía pesimista (considera que la maldad es propia del hombre desde que nace) esto unido a que basó sus experimentación sobre individuos enfermos, generalizó la “irracionalidad” de la mente como la máxima expresión de los humanos lo cual creó la metáfora de la libido. El hombre nada puede hace ante sus instintos, se encuentra a merced de ellos. El psicoanálisis no sólo fue un golpe contra el racionalismo, también significó un retroceso con respecto al humanismo (entiéndase como filosofía) ya que de nuevo el hombre dependía de una fuerza ajena a su “yo” que lo podía manipular a su antojo, una fuerza ante la cual tenía que resignarse y someterse, al igual que antes lo hizo la religión. El “yo” volvía a pasar a una segundo o tercer lugar. No obstante este defecto, hay que reconocer que ninguna de las ciencias que estudian al hombre aporte tanto al conocimiento de la humanidad como el “psicoanálisis”.

Conclusión: Sobre el hombre actúan dos fuerzas sociales que son las que inhiben o excitan la germinación de su “mentalidad”. Las acciones que lo inhiben les llamamos moduladoras y las que lo excitan amplificadoras. Estas dos fuerzas actúan sobre la esencia del yo (su futura mente), que esta en forma incipiente en forma de capullo en el cerebro. Los esencial del yo son su INTELIGENCIA, su SENSIBILIDAD y su VOLUNTAD. Las que conformas su identidad integrada (encapsulada). Dada esta identidad “núcleo” el individuo irá desplegando su identidad (ampliando su mente) ante las acciones del medio, en dependencia de su sensibilidad podrá variar la significación de las acciones moduladoras para unos serán amplificadoras, lo estimularan, para otros será inhibidoras de la conducta , basta que la esencia del yo coincida con las acciones del medio para que estas sean amplificadoras. O sea un individuo de tendencia violenta en una sociedad militarista se sentirá realizado, mientras que otro individuo podrá sentirse obligado a asimilar patrones de conducta ajenos a su verdadero yo.

Acerca de Alejandro Madruga

Licenciado en Cibernética Matematica. Trabajo el tema de la Inteligencia Artificial desde 1986. He publicado articulos y ensayos sobre la Cibernetica y las tendencias tecnologicas. También he publicados narraciones de ciencia ficción
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