jump to navigation

La filosofía Junio 26, 2007

Posted by Alejandro in General.
add a comment

La filosofía es la “idealización” del sujeto y del mundo, el sujeto se funde con el mundo. Se trata de hallar los limites (las barreras) entre el mundo mental y el mundo objetivo. En esencia las leyes que rigen el mundo mental son las mismas que rigen al mundo real y ambas están en armonía o en unión absoluta o parcial Dios forma parte de esa armonía. Para los filósofos el poder del hombre esta en su sabiduría, en la comprensión de la vida, solo la sabiduría produce la felicidad, pero la felicidad es vista como un fenómeno pasivo o contemplativo.

Sistemas filosóficos: racionalismo, sensualismo, pragmatismo y misticismo.
Los sistemas se repelen entre si por temor a la duda. Se toma un sistema como cierto y se logra un sentimiento de apoyo y seguridad.

Durante años los filósofos han estado buscando en Dios la causa suprema, y no han tenida en cuenta al yo “profundo” que es la suproconciencia del yo (algo así como alcanzar a tocar el alma). En cambio en una fuerza externa (Dios) la razón de la vida del hombre y no su yo interior, que es la esencia de todo lo humano y donde radica su fuerza y su voluntad “divina”, su razón de ser.

“Ser” humano Junio 15, 2007

Posted by Alejandro in General.
add a comment

El Renacimiento:
Con el Renacimiento se da inicio al Humanismo, que busca el retorno a la condición humana, a su forma auténtica y a la realización del hombre en este mundo terrenal a través de las artes, la ciencia y la filosofía. Lo que trajo como consecuencia la búsqueda de la “gloria” en su paso por la vida, así como la persecución de la fama, el placer, la riqueza. Es en el Renacimiento que la historia toma su interpetación tal como la conocemos hoy. Con el Renacimiento el hombre deja de vivir en un mundo místico, con la vista fija en el cielo, para comenzar a vivir su propia historia como ser social, con la vista sobre la naturaleza.

El humanismo al poner la preocupación en la esencia humana del hombre, en los valores propios de cada ser y no en la inmortalidad del hombre, que a la vez que lo “libera” del dogma religioso, lo arroja a la vida, a asumir su propio “re nacer”. Los humanistas ya hablaban del surgimiento de un “hombre nuevo”. También se plantean un retorno al epicureísmo, y se reafirma como nunca antes la necesidad de autovaloración individual (autoestima). A su vez, el romanticismo dio inicio a la era de la “redención” del yo sobre la tierra. El cielo dejo de ser el único camino a la felicidad y los sentimientos humanos fueron colocados en el mismo altar que los dioses. El hombre quiso encontrar valores “eternos” en su corto paso por la vida.

El humanismo actual no sólo se nutre del pensamiento del renacimiento, de las aspiraciones del humanismo tradicional y de los ideales del romanticismo, sino que a su vez se forja en la ideología de la ciencia, como reacción a los valores dogmáticas que de ella se desprenden, pero sobre todo a las consecuencias sociales del uso indiscriminado de la tecnología.

Autorrealización:
Podemos decir que la autorealización no es otra cosa que dar lo mejor de si. Un ser autorealizado es aquel que logra sacar lo mejor de su yo. Ahora el problema no es sólo dar lo mejor de si, también es necesario hacer el mayor bien posible a los demás. Un hombre realizado es aquel que lleva una vida sana y se desarrolla en los tres planos: inteligencia (se desenvuelve en la ciencia), sensibilidad (se manifiesta en el arte) y voluntad (practica deporte).

En nuestra sociedad aplauden a los que alcanzan el exito, sin importar como lo logran, ni tampoco se estimulan a aquellos que están luchando por su autorrealización. Todo aquel que es capaz de crear algo, de dar algo a los demás, debe tener el camino despejado.

La sociedad humanista es aquella en la cual de forma natural cada individuo alcanza la autorrealización. Incluso podemos decir que si alguien para alcanzar sus metas, tienen que limitar o dañar a alguien, es que la sociedad no es capaz de satisfacer las necesidades naturales del individuo, entiéndase por autorrealización la realización de grandes obras que van a beneficiar a la humanidad. La historia está llena de grandes artistas, científicos, humanista, etc. que han vivido en la mayor pobreza. Esto no puede ser posible en una sociedad verdaderamente humanista.

Las tres leyes del humanismo:
1ra) Dar lo mejor de si y perseguir la autorrealización personal.
2da) El alcanzar la autorrealización personal no puede ser a expensas de limitar o causar daño a los demás.
3ra) Apoyar a nuestros semejantes en su sendero por la autorrealización y ayudar a todo aquel que lo necesite sin desviarnos (de forma irremediable) de nuestros objetivos.

No esta justificado que alguien limitado por su condición social, pero con talento, cometa todo tipo de bajeza por alcanzar sus objetivos. No siempre el camino más fácil es el que conduce a la verdadera autorrealización a aquella en la que nos sentimos realmente satisfechos con nosotros mismos en todos los sentidos. Son muchos los que a pesar de alcanzar cierto éxito, llevan una vida miserable, y son incapaces de dañar a nadie, ni de aprovecharse de alguien. Los ideales de autorrealización deben siempre producir el mejoramiento de los humanos, su bienestar y perfeccionamiento.

Asi como tampoco ninguna ideología: religiosa, política o moral; puede estar por encima de los sentimientos humanos, de lo que es esencialmente humano. No existe causa que obligue al hombre a luchar contra el hombre y mucho menos a que se convierta en el asesino del hombre. Nada justifica a las guerras que de hecho son inhumanas e inmorales ya que siempre traen la destrucción: hijos sin padres, mujeres viudas sin posibilidad de mantenerse, pueblos destruidos, saqueados… Las consecuencias de la guerra hay que analizarlas al margen de los grandes ideales que se puedan blandir, ya que siempre forma parte del lado oscuro de la naturaleza humana, de las fuerzas destructivas y no de las creativas. Creer que la única solución a los problemas es la fuerza, es un salvajismo que es necesario superar, es imprescindible salir de la era de las cavernas para adentrarnos en un siglo XXI de paz.

No creo que podamos pasar al futuro sin haber resuelto los grandes problemas de nuestra época y el subdesarrollo es uno de los problemas más graves y bochornosos de nuestra época. Aceptar la miseria de esos países, equivale a negarle la posibilidad de ser humanos y a los ricos su propia esencia humana.

¿Podemos salvar al mundo de la miseria?
Son muchos los pensadores que están preocupados por la crisis de la ciencia o por la tiranía que esta ejerce, en cambio tienen una visión del tercer mundo económico distorsionada y confunden la necesidad de cooperación con la intervención “salvadora”.

A las voces, de los que viven en el norte, de liberar a otros países los del sur . Podemos responderle que el problema no es tanto liberar, sino de ayudar, de facilitar el progreso y el desarrollo a los que están más rezagados. Lo cual presupone, necesariamente, un compromiso con toda la humanidad, con la creación de instituciones humanistas; que su función no sea unicamente invertir, sino enseñar; no sólo transferir tecnologías, sino transferir cultura. Porque cuando se habla de liberar, se entiende la conquista de un grupo más “avanzado” de otro medio salvaje y en aras de nuevas libertades: progreso o civilización, el segundo debe someterse. Y yo me pregunto: ¿por qué la libertad tiene que ser impuesta desde afuera? No es mejor que surja de la interacción de dos grupos, donde mucho tienen que aprender el uno del otro, es decepcionante que intelectuales de este siglo sigan pensando así, como si el mundo subdesarrollado no tuviera nada que decir o como si fuera una especie diferente, no humana.

No se puede olvidar que la historia del hombre ha estado dada por su afán de conquista ya sea ante la naturaleza o ante sus semejantes. Los españoles no vieron a los indios y su civilización como un fenómeno del que se podía aprender a través de una interacción. El indio nunca se consideró como ser humano que debía ser respetado y tenido en cuenta, fue esclavizado y su vida fue arruinada y a eso se le llamo civilización. ¿Vinieron, a caso, los españoles a beneficiar a los indios , a traerles la cultura? No, vinieron buscando oro, aventuras, gloria, cualquier cosa menos traer el progreso. Muchos eran aventureros que esperaban encontrarse con bravos guerreros y sólo encontraron indios mansos que los creyeron dioses y le ofrecieron su hospitalidad, a cambio fueron arrancados de sus hogares y convertidos en esclavos. Muchos no resistieron los castigos y la fatiga del trabajo y murieron preguntándose: ¿como es posible que existan dioses tan crueles?

Tanto el pensamiento como el concepto de libertad depende del contexto o grupo social en el que se desenvuelve el individuo. Por lo cual, mientras se particularice, no estaremos hablando de la misma libertad, sino de una libertad sectarista motivada por los intereses de ese grupo. Pienso que ya es hora de salir de los marcos estrechos y liberar nuestro pensamiento de su contexto social y ampliarlo hacia una conciencia universal, y esta es precisamente la causa fundamental de la falta de dialogo entre el norte y el sur: la gran incomprensión que existe de los problemas del mundo subdesarrollado. ¿Se puede tener desde un penthouse la misma visión del mundo que desde una choza? Nuestra visión del mundo tiene que ser desesperada y mientras algunos redefinen los conceptos sobre la miseria otros reafirman su esencia humana dentro de la miseria.

Si queremos “salvar” al mundo de la miseria, debemos estar interesado en todo lo humano, no exclusivamente en los problemas de la ciencia y su desarrollo global. Hay estar interesado en la educación de todos por igual y no sólo de los nacidos en el primer mundo (norte), porque, más que la necesidad de ayuda tecnológica, se necesita que los nacidos en el sur tengan la misma educación que los del norte y no una educación diferenciada. Tampoco puede ser un problema de falso altruismo burgués, ni de propaganda política o de la vieja creencia de resignarnos y dejarlo todo en manos de Dios. Porque en verdad, Dios sólo puede salvar nuestras almas; al mundo, tenemos que salvarlo nosotros.

Hoy más que nunca se hace apremiante introducir cambios en el sistema educativo de forma que este se globalice y llegue a todos los rincones del mundo. Cambiar el sistema educativo por otro mejor no es un lujo sino una necesidad apremiante de nuestro siglo, a través de la transformación progresiva y no de la destrucción del sistema, que debe no sólo incluir la ideología científica sino también la ideología social y humanista. Tenemos que formar no sólo mejores científicos, sino también mejores seres humanos,con una mente más abierta, capaces de ir conformando una nueva mente colectiva me refiero a la conciencia social y a la ética que esta genera que no esté basada en la fe ciega en dogmas establecidos en marcos estrechos: estado, partido, etc. sino por una conciencia universal que se funde en el respeto a toda la obra humana y a toda vida por pequeña que esta sea.

Por eso, me sorprende que un pensador como Paul Feyerebend en su ensayo “Como defender a la sociedad contra la ciencia” de 1981, llegue a la siguiente conclusión: “… ¿se supone que seguiremos adelante tan sólo porque algunos nos digan que han encontrado una explicación a toda la miseria y una excelente manera de salir de ella? También nosotros deseamos liberar a la gente, no hacerla sucumbir a un nuevo tipo de esclavitud sino hacerla comprender sus propios deseos, por muy diferentes que estos puedan ser de los nuestros…”. ¿Como pueden los del norte desarrollado comprender nuestros deseos y hacer que nosotros, una vez explicados por ellos, lo comprendamos. Como paradoja nosotros podemos comprender sus deseos de cambios en la educación, de evitar la dogmatización, etc. y no sólo lo comprendemos sino que lo compartimos. Entonces, porque no compartir, también, nuestros deseos de vivir en un mundo mejor para todos. Los contextos, las clases sociales, a los que pertenecen, son relativos; la esencia humana, no. Yo no hablo de “deseos”, ni de ideales, sino de lo esencialmente humano, de las necesidades de todo ser humano en cualquier parte del mundo para autorrealizarse, para tener acceso a la información científica, social, etc. Para que la necesidad imperiosa de subsistir no lo anule como ser humano, y estos no son deseos que se necesitan comprender, sino necesidades esenciales de todo humano de “ser”. Sería demasiada ignorancia creer que un pobre puede ser feliz sólo teniendo un pedazo de pan, es cierto que los pobres están obligados a cubrir sus necesidades más perentorias, es cierto que llevan un sistema de vida enajenado, que no tienen tiempo de pensar en otra cosa que no sea como salir de la pobreza, pero esa no es la esencia del problema; imagínense a un intelectual del norte que por azar, sea lanzado a la pobreza y se vea obligado a trabajar en el campo día a día bajo el sol hasta que oscurece para poder vivir. Seguro, abandonaría sus grandes temas y tendría que luchar a brazo partido con los demás campesinos, por salir de esa condición en la que ha sido puesto. Porque, en verdad, la condición en la que vive un ser humano es un fenómeno casual, mientras su esencia es un fenómeno potencial, algo que esta presto a abrirse y florecer en cuanto las condiciones son favorables. Nosotros los que escribimos en condiciones adversas, no queremos que nadie venga a explicarnos nuestros deseos, para ello tendrá que despojarse de su condición clasista y descender hasta lo más hondo de su esencia humana y sólo entonces habrá COMPRENDIDO que “sus” deseos y “nuestros” deseos son los mismos.

Debemos luchar por un mundo basado en la integración, en la interacción de culturas, por una educación a todos los rincones del planeta, en lugar de hablar de programas de liberación. Todos tenemos que cooperar en el mejoramiento de la humanidad. El tercer mundo tiene derecho a luchar por ese mundo mejor y no a esperar que esos que aun no han encontrado el camino para si mismo, quieran imponer su visión o dar consejos de como ser menos subhumanos. El problema no es esperar que ellos hallen la solución a todos los problemas, incluso a los nuestros, ya que todos compartimos el planeta y cada error que se cometa nos afecta a todos por igual, no sólo a los desarrollados afecta la disminución de la capa de ozono. Por tanto es también nuestro deber, desde ahora, luchar por un planeta mejor. El problema radica en eliminar las barreras que separan el norte del sur a través de la interacción y no de la interferencia. No creo que sea necesario que venga un “iluminado” como Buda, Cristo o Mahoma a decirnos una verdad tan sencilla: el mundo es responsabilidad de todos por igual y si algunos somos diferentes es sólo en apariencias, la cual ha sido consecuencia de nuestra posición relativa, en muchos casos impuestas por prejuicios sociales de color, sexo, nacionalidad o conocimientos (mayor acceso a la información); pero desde una posición absoluta, como seres humanos, todos sin excepción compartimos el mismo sueño.

Pienso, que la primera ley de una sociedad humanista debe ser luchar por alcanzar el progreso social y el bienestar de todos sus ciudadanos. Y que colocar al hombre en el centro de la filosofía no es colocar a la razón (racionalismo) que al final sería igual a poner al hombre en función de la ciencia, tampoco sería ponerlo en función del hombre, porque seria crearle una actitud egocéntrica. La solución seria poner al hombre en función de la humanidad, de lo esencialmente humano. Tiene que existir un respeto muy grande hacia los sentimientos humanos: el amor, la bondad, la sencillez. Y sobre todo, un inmenso respeto hacia el “ser” humano.

Se que puedo ser en extremo ingenuo, como el hombre que quiso librar al mundo del hambre sembrando papas en cada casa que tuviera jardín. Hermosa ingenuidad: creer que se puede salvar al mundo de forma tan sencilla. Pienso que la solución a los problemas del mundo está en la cooperación de todos, en la búsqueda de muchas fórmulas, lo que si no creo, es que la solución tenga que estar, exclusivamente, en manos de políticos poderosos, de líderes sobrenaturales, de grandes empresarios o de instituciones seudomilitares, sino también, en almas sencillas que creen de todo corazón en la naturaleza humana; ya sea sembrando papas o sembrando en el espíritu de los hombres un nuevo humanismo que algún día, no muy lejano, dé sus mejores frutos.

Conciencia social Junio 6, 2007

Posted by Alejandro in General.
add a comment

En el pasado, el esclavo vivía con la terrible angustia de pensar que sus hijos y sus nietos también serían esclavos. Los habitantes del mundo subdesarrollado tienen, hoy, la misma angustia con respecto a sus hijos, nietos y bisnietos… Su descendencia esta condenada. ¿Cómo romper con esa cadena?

La sociedad es autoconciente (cosa que no sucede con las otras comunidades biológicas, insectos, peces, etc), de sus posibilidades, de sus limitaciones, de su historia, existe un sentido de identidad y sobre todo existe una conciencia del peligro de extinción. El hombre tiene una sola vida y esta sólo se puede trascender a través de su descendencia biológica o porque sus ideas sean recogidas en los textos y se integren a la conciencia social, la cual está conformada no sólo por el pensamiento científico, sino también por sentimientos de tristeza, alegría, temores, angustia; lo cual se refleja en las obras artísticas, biografías, testimonios y es en este sentido, que la conciencia social se manfiesta en toda su esencia humana y produce la mayor influencia sobre la mentalidad colectiva de la sociedad y en la relación individuo ideas para, de esa forma, nutrir a las mentes individuales.

Los tres mundos cientificos de Popper:
El primer mundo: El mundo físico (inorgánico y orgánico), es el mundo de las necesidades biológicas (mente instintiva): vivienda, familia, alimentación, sexo, transporte.

El segundo mundo: el mundo mental (consciencia), es el mundo subjetivo el de los pensamientos.

El tercer mundo: el mundo social (objetivo o exterior), es el mundo de las obras, los libros, las teorías científicas, filosóficas, etc. La conciencia social. Aquí se incluyen las esculturas, las obras arquitectónicas, las música, etc.

El individuo debe tener todas sus necesidades satisfecha en el primer mundo, sino el ser no tendrá paz para llevar a cabo su tarea en el tercer mundo, ya que su segundo mundo (el mental) estará en constante inestabilidad e inseguridad.

¿Que sucede cuando alguien vive en un mundo físico de carencias y se desenvuelve en un mundo social que no se corresponde a su mundo mental? ¿Tendrá que forjarse otros intereses y creencias que no son los que su mente anhela, ni son su vocación natural? ¿No se producirá, entonces, un proceso inverso de autoaniquilación?

De acuerdo con las definiciones de los tres mundos podemos decir que un ser realizado es aquel que tiene el primer mundo cubierto y que el segundo mundo se proyecta (su mente se manifiesta conforme a sus acciones) sobre el tercer mundo.

El tercer mundo en lo económico:
Pobres y ricos además de vivir en diferentes regiones geográficas, ocupan también diferentes posiciones en el mundo de los textos. En lo económico unos tienen más riquezas que otros, en lo científico contenido de los textos unos tienen más información que otros, por lo que viven en diferentes mundo textuales, sólo que ahora la diferencia no está en el espacio la diferencia norte, sur sino en el tiempo: textos actuales o textos viejos.Los de tercer mundo geográfico trabajan con textos de otra época y es como si vivieran en otro siglo, lo cual hace que los del tercer mundo vivan en diferentes espacios y diferentes tiempos. Podemos decir, que en los países subdesarrollados se vive en otra época y lugar, rodeado por objetos obsoletos (la tecnología) y con textos de otros tiempo, por tanto, la ciencia también pertenecerá a esa época pasada. Y peor aun, las mentes el segundo mundo tendrán que estar ocupadas en la cotidianidad, en la supervivencia o en el ocio de la incomunicación.

Por lo que los científicos de los países subdesarrollados no sólo viven en el 3er. Mundo económico sino que viven, además, en un 3er. Mundo dentro del 3er Mundo científico, en el de los textos. Ya que ellos trabajan con información atrasada, ellos partiendo de presupuestos que ya caducaron tienen que lograr una visión (aproximación al fenómeno) desde un mundo de los textos muy reducido y con esa pobre información, liberar su fantasía y establecer su armonía con el fenómeno. Sus ideas podrán ser muy originales pero nunca serán una novedad teórica, podrán sorprender por su enfoque pero nunca por su actualidad.

Y Contrariamente a los que algunos ideólogos esos que plantean el fin de la historia creen: nosotros no leemos los libros que queremos, sino los que podemos; los que nos permite nuestras posibilidades sociales, geográficas, económicas, culturales y políticas”. Como seres humanos, como creadores del tercer mundo, sólo leemos aquello que tenemos a nuestro alcance; libros viejos, viejas versiones. Sólo nos queda soñar con los últimos adelantos de la ciencia y la técnica y verlos desde lejos, a la distancia de muchos años.

Por eso pienso que el problema no es transferir tecnologías sino compartir conocimientos, el acceso del tercer mundo (el económico) a la información. A través de formas de acceso a las grandes redes del primer mundo: la globalización de la información.

¿Como será la relación entre paises ricos y pobres en el futuro que se avecina?
1. Trato diferenciado (divide y vencerás): los que aceptan todas las condiciones son favorecidos, los rebeldes son marginados. En lugar de un acercamiento. Se pretende mantener el intercambio desigual.
2. Los países desarrollados se agrupan entre si ya son capaces de autoabastecerse . Los países del tercer mundo son considerados países bárbaros, que no merecen que se preocupen por ellos. La solución será separarlos de la comunidad, no incluirlos en ningún bloque.
3. Se crean sistemas de ayuda al tercer mundo, que permitan que estos se incorporen al desarrollo y al progreso mundial.

La transformación del mundo:
El problema no es romper con todo, con los métodos científicos, con las formalizaciones, con la ideología, como proponen algunos postmodernos. Es cierto que hay que hacer cambios, pero estos no pueden ser abruptos, los cambios abruptos traen más desgracias que beneficios, pienso que se deben buscar transformaciones moderadas de lo externo a lo interno. La idea no es transformar al mundo, sino mejorarlo. Cuando se quiere transformar algo, siempre se trata de comenzar todo de nuevo y con ello se pretende borrar todo el pasado, pero al destruir el pasado, junto con lo malo se eliminan también los logros y a su vez al proponer nuevos esquemas se generan mecanismos eficientes y estructuras virtuosas, pero también se generan mecanismos ineficientes y estructuras viciosas. Por tanto a la par que surgen nuevas virtudes, surgirán también nuevos vicios, los cuales posiblemente sean peores a los del sistema anterior.

Están los que creen que la única forma de lograr las transformaciones sociales es a través del uso de la fuerza, ya que los cambios paulatino, unicamente llevan a reformas que permiten a los que tienen el poder ganar tiempo, o sea hacer algunas reformas para mantenerse en el poder y luego todo sigue igual. Para los pesimistas, esto es una demostración de que hacen falta los cambios violentos. Para los optimistas, es la aceptación de que el mundo es dinámico y que los cambios son inminentes, sólo hay que orientarlos al mejoramiento humano. No es que los poderosos lleven a cabo algunas reformas y ya, no, el mundo es dinámico y ellos, están obligados a continuar con nuevos transformaciones para no perder su poder.

Mientras vivamos dentro del esquema de la agresividad y del enfrentamiento: siempre hallaremos a algún enemigo dispuesto a enfrentarnos. El enemigo primer nace en nuestra mente, nosotros lo creamos, casi siempre con el fin de culparlo, luego, de todos nuestros males.

Un modelo de la mente Junio 4, 2007

Posted by Alejandro in General.
add a comment

Autoajuste del “Yo”. Su revestimiento:
El autoajuste del yo es un proceso interno ante la influencia del medio, tales como las presiones sociales. No es, como muchos creen, por el efecto de una sugestión colectiva (somos criaturas sugestivas), sino causado por la necesidad de aceptación. El ser humano tiene que revestir su yo de cualidades que le permitan sobrevivir o por lo menos evitar el dolor, tiene que “asimilar” esas cualidades y mientras más la interiorice (podemos considerarlo un proceso de autosugestión forzado), mejor dotado estará para resistir al medio. Pero que nos queda al final: un “yo” lleno de parches, que funciona en base a esquemas prestados.

Mecanismos del yo:
Sobreprotección (prever mentalmente los fracasos).
Camuflaje (flexibilidad ante los requerimientos sociales).
Automatización (formación de hábitos adecuados al medio)
Inmunización (endurecimiento, falta de compasión).
Maquinismo (considerarse una pieza dentro de un sistema).

El “yo” se forma en la interrelación social y es parte de la estructura cerebral con la cual nace el individuo donde ya viene la disposición para la generación de su futura “mente”. La mente nace junto al cuerpo, pero esta hereda ciertas características. A diferencia del cuerpo la mente es tremendamente dinámica e inestable y dotada de una flexibilidad muy superior a cualquier otro sistema. Además de la mente, está su soporte, el cerebro, el cual esta conectado al cuerpo y este a su condición animal, por tanto se incluye dentro de los sistemas orgánicos y responde a la leyes de este, tales como los instintos, las sensaciones, etc. Por lo que el yo no puede escapar de su condición animal.

La mente está condicionada por la sociedad, pero no veamos al yo como una tabla rasa, veámoslo como una semilla que trae ya sus propiedades, el futuro árbol que será o el capullo de la flor que esta presta a abrirse. La sociedad es sólo un medio para el desarrollo de la mente, no su fin.

¿Como interactúa el yo (entiendase la parte de la mente que nace con el individuo, la semilla de la futura conciencia, de su identidad) con el medio? Existen dos fuerzas que actúan sobre el yo y conforman su personalidad.

La primera: la reacción del individuo ante las acciones del medio que le pueden producir dolor entiéndase castigo, fracaso, burla , y a las que debe “ajustar” su personalidad (yo exterior), por medio de cubrimientos o parches para no ser castigado o lo que puede considerarse aun peor, no ser aceptado por los demás. En su búsqueda de aprobación y de no sufrir el individuo tiene que forjarse una serie de conductas (podemos llamarle programas de acción o guiones de conducta) que son ajenos a su individualidad a su verdadera esencia. Esto lo lleva a asumir actitudes “sociales” compromisos , con los cuales lo más profundo de su ser no está de acuerdo. A estos patrones o programas de conducta el psicoanálisis les llama “mecanismos de defensa”.

La segunda reacción, es la que promueva o incita al yo a las grandes tareas, mientras la primera mas bien limita al individuo, lo obliga a la “rutina” a comportarse como los otros esperan, sin tener en cuenta sus cualidades. Esta, al reves, son las acciones del medio que vienen a fortaleces o a “despertar” esas cualidades “naturales” que se llevan dentro. Y predispone al individuo, lo encauza en su búsqueda de la realización. Sin estas motivaciones, el individuo no pasaría de ser un animal civilizado, solicito y dócil (temeroso de las leyes). Presto a desencadenar toda su furia ante aquellos que la comunidad (estado, secta, partido) considera como “enemigo”.

Los que creen que es la sociedad quien civiliza al hombre, no ven los dos sentidos en que el medio actúa sobre el individuo e ignoran las propiedades individuales con las que este viene al mundo, sus “dotes”. Los individuos más sensibles, dotados de una “ética en germen”, sufrirá las costumbres que le impongan,las cuales siempre serán “bárbaras” y estará presto a la captación de las ideas sublimes que alimenten su espíritu; estará abierto a lo mejor de la cultura, que le servirá de orientación en su propósito. Ya que muy pocas veces la sociedad coopera con estos individuos, y casi siempre es una tarea que él debe llevar a cabo por si solo. Es una búsqueda solitaria, pero que tiene la mayor recompensa, la de hallarse a si mismo.

Los individuos menos sensibles y de tendencia más instintivas, las acciones “moduladoras” serán inhibiciones a sus instintos animales y las acciones “amplificadoras” a penas ejercerán influencia sobre ellos. Las acciones “moduladoras” serán las leyes en sentido general, leyes que sólo tienen en cuenta al hombre medio e impone una conducta promedio; los dotados de una ética natural, jamás necesitan conocerse las leyes, ellos la cumplen por naturaleza; sólo los infractores se las aprenden al dedillo buscando alguna forma de burlarla.

Algunos creen que esto es lo que hace del hombre lo que lo es, ya que si no fuera por las leyes y la costumbre el ser humano sería un salvaje. Estas teorías parte de la esencia irracional del hombre y de que es la sociedad quien lo moraliza. Esto es cierto sólo en parte. Cuando el individuo recurre a mecanismo de autoajuste, es porque su yo, no puede desarrollarse plenamente.

El psicoanálisis es el sistema que mejor logró comprender al hombre pero debido a su filosofía pesimista (considera que la maldad es propia del hombre desde que nace) esto unido a que basó sus experimentación sobre individuos enfermos, generalizó la “irracionalidad” de la mente como la máxima expresión de los humanos lo cual creó la metáfora de la libido. El hombre nada puede hace ante sus instintos, se encuentra a merced de ellos. El psicoanálisis no sólo fue un golpe contra el racionalismo, también significó un retroceso con respecto al humanismo (entiéndase como filosofía) ya que de nuevo el hombre dependía de una fuerza ajena a su “yo” que lo podía manipular a su antojo, una fuerza ante la cual tenía que resignarse y someterse, al igual que antes lo hizo la religión. El “yo” volvía a pasar a una segundo o tercer lugar. No obstante este defecto, hay que reconocer que ninguna de las ciencias que estudian al hombre aporte tanto al conocimiento de la humanidad como el “psicoanálisis”.

Conclusión: Sobre el hombre actúan dos fuerzas sociales que son las que inhiben o excitan la germinación de su “mentalidad”. Las acciones que lo inhiben les llamamos moduladoras y las que lo excitan amplificadoras. Estas dos fuerzas actúan sobre la esencia del yo (su futura mente), que esta en forma incipiente en forma de capullo en el cerebro. Los esencial del yo son su INTELIGENCIA, su SENSIBILIDAD y su VOLUNTAD. Las que conformas su identidad integrada (encapsulada). Dada esta identidad “núcleo” el individuo irá desplegando su identidad (ampliando su mente) ante las acciones del medio, en dependencia de su sensibilidad podrá variar la significación de las acciones moduladoras para unos serán amplificadoras, lo estimularan, para otros será inhibidoras de la conducta , basta que la esencia del yo coincida con las acciones del medio para que estas sean amplificadoras. O sea un individuo de tendencia violenta en una sociedad militarista se sentirá realizado, mientras que otro individuo podrá sentirse obligado a asimilar patrones de conducta ajenos a su verdadero yo.