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¿Es posible la tiranía de las máquinas? Abril 24, 2007

Posted by Alejandro in General.
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¿Hasta que punto la ciencia se ha convertido en un dogma que hay que seguir ciegamente? ¿Podrá ese dogmatismo arrastrarnos a una tiranía peor que la inquisición?

La ciencia que en los siglos XVII y XVIII fue un elemento de liberación e ilustración, ya que hizo que el hombre se cuestionara las creencias que imperaban de forma absoluta en el pasado. Hoy se ha vuelto tan opresiva como las ideologías con que antes tuvo que luchar.

Para Feyerabend la ciencia una vez que ha encontrado la verdad, o parte de ella, se ha vuelto rígida y ha dejado de ser instrumento de cambio y liberación, y afirma: “la rigidez de la ciencia no se debe al capricho humano. Está en la naturaleza de las cosas. Pues, una vez que hemos descubierto la verdad, ¿que otra cosa podemos hacer sino seguirla? Lo cual se convierte en una lealtad a la verdad de una ideología que no es sino la defensa dogmatica de tal ideología”.

Y agrega en otra parte: “Las ideologías son maravillosas cuando van acompañada de otras ideologías. Se vuelven doctrinarias y aburridas en cuanto sus méritos le hacen suprimir a sus adversarios”.

Otra cosa son los efectos de la tecnología:
En nuestra época postindustrial el entorno está cambiando a una velocidad superior al poder de adaptación del individuo. Y es esa inestabilidad la que produce el stress, que no es otra cosa que un stress ante la tecnología, el temor a “quedarse atrás”. Cada vez comprendemos menos lo objetos que manipulamos, que aunque son mas fáciles de utilizar, su complejidad tecnológica los hace incomprensible a cualquier persona.

A lo que Angel Benito dice: “La inquietud y la inseguridad como sentimientos hoy mayoritarios, encierran una de las mayores paradojas de nuestra época, porque nunca como hoy han sido mejores las condiciones de vida, ni nunca como hoy la sociedad ha tenido más elementos para sentirse más segura de si misma”.

Y ve en esto la causa del desarrollo sin limites de la ciencia y la técnica (ej: la contaminación), la ruptura con el pasado en todas las esferas (ej: la quiebra de los valores religiosos) , la subida del nivel de vida (sin que se resuelvan los desequilibrios sociales), etc.

Sociedad en equilibrio:
La sociedad es un sistema en equilibrio, que al igual que el organismo vive tratando de perpetuarse, todo aquello que le sea nocivo es atacado. El concepto de sociedad sana puede variar, siempre que exista el progreso y el desarrollo sin que nadie interfiera en la dignidad de los otros, y no existan sintomas de depauperación. Cuando una sociedad entra en crisis comienza a dañarse a si misma, a inhibir el desarrollo cultural y espiritual de los ciudadanos.

Fromm le llama sistemas irracionales y destaca las siguientes características:
Las exigencias del estado.
Cualidades mágicas de los lideres poderosos.
Máquinas potentes.
Triunfos materiales.

La tirania de las máquinas:
En el ensayo ¿Posthumanidad o posthumanismo?, yo decía lo siguiente: Pensemos en una sociedad controlada por una computadora central (manipulada por un tirano) y rodeado de guardianes que serían robots conectados a través de alguna red a la computadora central. El tirano tendría un control absoluto del estado, se rodearía solo de robots y computadoras y tendría resuelto el problema del sucesor: una máquina con sus “conocimientos” o alguna forma de replicante. La masa sería educada para obedecer ciegamente al estado y no sería extraña la fusión de hombres con robot (Ciborg) basta que el tirano este de acuerdo y el aparato militar estará compuesto por hombres, máquinas y ciborg.

Esa sociedad estará basada en la eficiencia máxima y si para lograr esa eficiencia tienen que ser las máquinas quienes controlen a los humanos, esto no será ninguna objeción, basta “educar” a los humanos (por supuesto que el sistema educativo estará en función de la tecnología).

Postulados que justifican una revolución social de corte científico técnico (hasta ahora las revoluciones han sido sociales, me refiero a las que afectan directamente la política de una país).
1ro. Justificar que la sociedad esta condenada al fracaso (sociedad en decadencia). La sociedad producto de gobiernos (desgobiernos) anteriores esta totalmente corrompida y ha perdido sus valores “sociales” (ya sean políticos, sociales, culturales, científicos) y es necesario transformarla de cuajo.

2do. El hombre es un ser maleable que no sabe lo que quiere, se adapta fácilmente a las funciones que la sociedad le asigne.

3ro. Pretender crear una nueva sociedad basada única y exclusivamente en el desarrollo de la ciencia y en la creación de un hombre que responda a esos intereses

Todo lo anterior trae como consecuencia la necesidad de una revolución. La verdadera revolución científico técnica que pueda crear al hombre nuevo, al hombre ajustado a las condiciones del desarrollo científico.

Computación y desarrollo:
¿Aumentara la computación la brecha entre países pobres y países ricos? O por el mismo hecho de ser un factor intelectual, no será más fácil su asimilación e introducción (no depende de grandes inversiones de materiales) y teniendo en cuenta que las computadoras cada vez se abaratan más, nos permite tener una visión optimista de la computadora y verla como una forma de progreso y cultura. Al circular mayor información esta puede llegar a todos los rincones del mundo y cualquiera por pobre que sea puede acceder a ella. Para los pesimistas la computadora sólo traerá mayor control del individuo y mayor desigualdad, ya que sólo los poderosos tendrán acceso a la información. Hoy en día las empresas e incluso las sociedades se están dividiendo en los que dominan la técnica de computación (algo así como los que saben leer y escribir) y los que no la dominan (los analfabetos).

La computadora permite un control de la sociedad e incluso la manipulación de las masas a través de la simulación y los pronósticos. En los estados totalitario el control de la información permitiría adoctrinar a los “súbditos” a los deseos del gobierno. Y es que en nuestros tiempos el que controle la información controla el poder. La sociedad futura debe permitir que todos tengan iguales derechos al acceso y manipulación de la información, nadie puede ser el dueño absoluto de ella.

Otra consecuencia de la computación es que las producciones se están dejando en “manos de los programas”, que son los que, a través de la computadora, la realizan. Actualmente el problema no es quien hace la pieza, sino quien hace el programa para que la máquina haga la pieza. Y todo indica que con el tiempo la gente aprenderá a darle mantenimiento a los programas sin saber como funciona el sistema como un todo. Esto ocurre siempre que el hombre crea algún mecanismo, del que sólo conoce una parte y necesita sustituir alguna pieza, lo cual lo obliga a trabajar bajo incertidumbre. Y puede suceder que una fabrica funcione, pero nadie comprende como funciona. Cada individuo tiene funciones especificas que garantizan que la fabrica produzca pero nadie tiene acceso a todas las partes del sistema (tecnología autónoma).

Las producciones tiende a automatizarse, el hombre a penas interviene, las habilidades manuales se va sustituyendo por conocimientos; entre tanto, los lenguajes de programación cada vez facilitan más el trabajo del programador, quien tiene que razonar menos y memorizar más; a su vez, la máquina es capaz de diseñar y propoponer soluciones e incluso generar programas. Mientras, la burocracia se inserta dentro de un mecanismo administrativo que solo se rige por leyes que interpreta al pie de la letra, donde los burocratas son una pieza mas de ese mecanismo. La flexibilidad no existe, ya que implica un esfuerzo y un riesgo que no están dispuestos a correr. Producto de todo esto: ¿el hombre no se irá embruteciendo?

Cibernéticos zen Abril 18, 2007

Posted by Alejandro in General.
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La rebelión contra la ideología cibernética:
A los que creen que la máquina sustituirá al hombre o que el hombre se convertirá en máquina (ciberneticos punk) se le opone otro grupo que desde “adentro”, son conocedores de la computación, atacan las bases de la ideología cibernética y ven con cierto recelo la sobreestimación de las máquinas a espensa de la devaluación de la especie humana, aunque algunos piensen lo contrario: que son ellos quienes sobrevalúan las cualidades humanas y le niegan toda posibilidad a la máquina.

El físico Roger Penrose piensa que el problema no radica en las capacidades de las nuevas generaciones de computadoras, sino en que estas “nunca serán capaces de lograr la comprensión, inteligencia o discernimiento auténticos”.

John Searle, Considera que los estados mentales sólo pueden ser producidos por un sistema vivo y son una función de las propiedades bioquímicas del cerebro. Y define estados mentales, como un componente de la inteligencia. Estos estados mentales se identifican con el concepto de mente, y la mente está físicamente constituida por un substrato biológico, una corporabilidad. Y afirma que los computadores no pueden mas que poseer un substrato electrónico, por lo que no pueden tener estados mentales. Por lo tanto,no es justificable asignarles el termino inteligencia. Este abordaje hunde sus raíces en la teoría cartesiana de la relación entre mente y materia. Aún si un computador pudiese simular el funcionamiento de la mente humana, es tan solo una simulación, no una mente real. Puede servir como modelo para un estudio heurístico de la mente, pero no manifiesta verdaderos estados mentales, como ya hemos visto anteriormente, Searle ilustra su teoría con el argumento del cuarto chino, según el cual las computadoras son tan solo sistemas formales no interpretativos, sintaxis sin semántica (*), que no tienen consciencia del significado de la información que están manejando. Estos símbolos están cargados de sentido para nosotros, pero no tienen significados intrínseco para el computador.

(*) Una idea similar fue expresada por el propio Minsky en su época de “zarrapastroso” cuando en su critica a los “pulcros” sostenía junto a Schank, que la estrategia correcta consistía en descubrir y modelizar como se comporta la gente y afirmaba que la manera que la gente tiene de pensar tiene poco que ver con la lógica la cual al igual que la matemática es todo forma y nada contenido y creía que la sintaxis era prácticamente inútil para todo. Pienso que casi todos los cibernéticos con posiciones humanistas han recibido una gran influencia de Minsky como investigador a pesar de las incongruencias en sus conclusiones ideológicas, mas bien yo diría: cuando se deja arrastrar por el pensamiento vigente en la ciencia ficción.

Hubert Dreyfus, tal vez el mas humanista de todos dice: “Nuestra inteligencia no solo consiste en lo que sabemos sino también en lo que somos; el funcionamiento de los ordenadores es secuencial y el proceso del pensamiento es continuo; por lo que no podemos comunicarnos con ellos porque no comparten nuestro contexto”.

Y sostiene, desde un punto de vista filosófico fenomenológico, que las características esenciales de la experiencia humana no pueden ser captadas por modelos formales del tipo de la IA, porque se arraigan en la experiencia corporal y en tradiciones sociales sin expresión verbal.

Terry Winograd, uno de los grandes de la Inteligencia Artificial, quien fuera conocido por su programa SHRDLU que era capaz no sólo de realizar operaciones complejas en los llamados mundos de bloques, sino también de dar respuesta del porque de su conducta en lenguaje natural. Para los neófitos, los mundos de bloque eran mundos simplificados (hoy se les llama despectivamente mundos de juguetes), donde se trataba de poner a prueba la inteligencia de los programas y sacar conclusiones sobre el aprendizaje, el lenguaje hablado o natural, las formas del razonamiento, etc. Y SHRDLU a finales de los años 60 fue todo un acontecimiento, sobre todo por su manejo del lenguaje natural que lo convirtió en un paradigma de la IA.

Winograd cree que la concepción de la mente humana que se esconde tras las teorías sobre la IA es “vacía e inapropiada”. En su opinión el problema no radica en “el desarrollo insuficiente de la tecnología” sino “en lo inadecuado de sus principios básicos”. Afirma que no hay razones para pensar que nos hallamos más cerca de la esencia de la IA de lo que los alquimistas se hallaban de la física nuclear.

Según Winograd, “el concepto de sistema simbólico en si es propiamente lingüístico y lo que los investigadores desarrollan en sus programas es en realidad un modelo de argumento verbal, y no del funcionamiento del cerebro”. En su opinión será preciso llegar a un entendimiento más profundo de lo que es la inteligencia antes de que una máquina pueda tener creatividad, capacidad de reflexión y de juicio o incluso sentido común.

Para los que consideran a Winograd como una especie de “desertor” de los dogmas de la Inteligencia Artificial, les recuerdo que Minsky en los años 70 había llegado a la conclusión, de que a las computadoras nunca podrá llamarseles con propiedad “inteligentes” hasta que, de hecho, aprendan a aprender.

Una de las mayores criticas a la Inteligencia Artificial esta en la afirmación de que las máquinas carecen de intencionalidad, veamos al respecto el argumento de L. Suchman, quien cree que existe una diferencia esencial entre acción intencional y acción planeada, y denuncia que tanto en el cognitivismo como en la IA se produce una confusión crítica entre ambas idea. Desde la perspectiva cognitiva, entender el comportamiento significa descubrir el plan subyacente a cada acción, la lógica interna que guía cada acto de conducta. Es decir, la programación que supone la definición de fines, elección de medios y consecuencia de objetivos. Sin embargo, el comportamiento humano es esencialmente impreciso, abierto e indeterminado. Es cierto que el cognitivismo acepta la vaguedad e indeterminación en el comportamiento humano, pero contempla estas características como un defecto que debe ser superado aumentando la precisión del definición del plan. En otras palabras, el comportamiento es intencional, pero eso no significa que sea de facto un comportamiento planificado, ni tampoco que idealmente deba ser así. Por ello una descripción de dicho comportamiento en forma de reglas y algoritmos, como es el caso de la IA, no puede dar razón de su carácter intencional.

El español Javier Bustamante en su magnífico libro “Sociedad informatizada: ¿sociedad deshumanizada?”, del que estoy en deuda, dice: “Las investigaciones de la IA están relacionadas con la necesidad de conocernos tan profundamente y en detalle como sea posible. Aunque algunas veces este impulso esta promovido por aquellos que ostentan el poder de organizar la sociedad definiendo quien es humano y quien no, quien tiene el derecho a la condición de ciudadano y quien no. Cada modelo, cada metáfora de lo que somos nos fuerza a reenfocar la imagen que tenemos de nosotros mismos, hasta el punto de que aquellos que tienen el poder para definir lo que significa ser humano (según las épocas: filósofos, religiosos, políticos o científicos) tienen también la posibilidad de reconsiderar nuestro lugar en el mundo, nuestras capacidades y limitaciones”.

Y agrega: “La forma en que se construye el argumento a favor o en contra de la Inteligencia Artificial se asienta sobre las definiciones de estos conceptos básicos: actividad mental, intuición, inteligencia, intencionalidad. Sólo cuando en el contexto de un discurso que considere que toda mente tiene que tener un substrato humano cambie y hable de inteligencia no circunscrita a lo humano, se crean las condiciones necesarias para alumbrar una nueva metáfora de la inteligencia que descubre raciocinio en la computadora. Estas condicionantes del proceso de construcción de la metáfora computacional como metáfora de identidad se suman a las condicionantes mitológicas, históricas, sociales y políticas que hacen del computador la más poderosa metáfora de organización y control”.

Bustamante quien tiene una visión profunda de la dialéctica de las metáforas dice: “La metáfora de la IA no es seguramente el modelo definitivo de la mente. No tardará en llegar el día en que sea reemplazado por alguna otra basada en tecnologías que hoy ni siquiera podemos imaginar. Estas metáforas intentarán demostrar que esas futuras tecnologías no son alienantes, porque nos hablan de nosotros mismos, porque esencialmente ellas y nosotros formamos parte de o somos una misma realidad, y el circulo también se completa aplicando la metáfora biológica al diseño de nuevas formas tecnológicas. Pero para que todo esto sea posible, la vida o la sociedad o la inteligencia tienen que ser previamente definidas de forma reduccionista como un conjunto de procesos de información. Esta circularidad es una de las características de esta metáfora: no solo ofrece un modelo con el cual explicar su objeto, sino que además construye los términos en que dicho objeto se define”.

Para terminar con los cibernéticos humanistas o zen, escogí a Joseph Weizenbaum, al igual que Winograd es uno de los grandes de la IA. Como paradoja Wizenbaum desarrollo uno de los sistemas mas espectaculares dentro de la IA, el programa Eliza que si bien era un programa cuyo objetivo era la comprensión del lenguaje natural, su fama la obtuvo por la simulación que hacia a la forma de entrevistarse con un psicoanalista, lo cual dio a lugar a que muchas personas se sintieran estimuladas a contarle sus problemas personales a la computadora como si fuese su psicoanalista.

Weizenbaum es mucho más categórico que Winograd o quizás se sienta menos comprometido con la ideología de la IA, cuando afirma: “Las computadoras y los hombres no son especies del mismo genero y por lo tanto supone una precipitada antropomorfizacion de la computadora la que hacen los partidarios de la IA cuando preguntan cuanta inteligencia es posible otorgarle a un ordenador”.

Y señala algunas de las consecuencias de aceptar demasiado rápidamente la metáfora de la computadora como descripción adecuada de nosotros mismos y de nuestras instituciones sociales. En esta aceptación se corre el riesgo de ceder cualidades esencialmente humanas:
Dignidad, amor, confianza, entre otras ideas, a artefactos que no las merecen. Y se pregunta, si de alguna manera no somos ya esclavos de la computadora, no de la computadora real sino de la computadora metáfora.

Weizenbaum más que un científico es un humanista por eso su preocupación se sale del marco estrecho de la ideología científica y de su racionalismo instrumental al cual ataca cuando dice: “La victoria del racionalismo, nos ha llevado a una ignorancia todavía mayor a la que hemos ganado en un nuevo conformismo que nos permite decir todo cuanto puede ser dicho en los lenguajes funcionales de la razón instrumental, pero que nos prohíbe hacer mención de lo que yo mismo llamo la verdad viva”. O en este otro párrafo: “Se despoja a la ciencia de la posibilidad de ser guiada por standares auténticamente humanos, mientras que de ningún modo restringe el potencial de la ciencia para proporcionar al hombre fuerzas en constante aumento”.

Tampoco deja de ser interesante su atinada observación sobre la psicología: “La Psicología ha tratado desde hace mucho tiempo de hacerse “científica”, imitando a esa triunfal ciencia llamada física. Los psicólogos, sin embargo, parecieron no entender bien durante mucho tiempo que era, en realidad, lo que hacia que la física fuese, de alguna manera, mas ciencia que la psicología. Al igual que la sociología, tomo la más superficial de la física (su aparente preocupación por los números y las formulas matemáticas) como la esencia que hace de ella una ciencia…”.

Pero Weizenbaun pone el dedo en la ya cuando advierte: “Sólo podremos limitar la aplicación indiscriminada de computadores a la replicación de lo humano si mantenemos un concepto claro de lo que es propiamente humano excluyendo así a las computadoras de aquellas áreas de la vida en las que su intervención sería inapropiada.

Y propone dos clases de aplicaciones que consideran inapropiadas:
La primera se refiere al acoplamiento a un ordenador del sistema visual y el cerebro de un animal. Y se pregunta que especie de necesidad humana podría ser satisfecha con semejante “dispositivo” (de hecho esta alertando sobre el uso indiscriminado de las prótesis y su consecuencia inmediata dejar de ser humano para convertirse en ciborg).
La segunda que debería evitarse es aquella que pueda producir efectos irreversibles y no enteramente previsibles. Y con mayor razón si tal aplicación no responde a una necesidad humana que no pueda ser satisfecha por otros medios (aquí alerta sobre el peligro de ir delegando funciones humanas a las computadoras, tales como servir de Psiquiatras).

Quiero concluir este analisis sobre los cibernéticos humanistas con una frase suya: “Los conceptos relevantes no son ni tecnológicos, ni siquiera matemáticos, sino éticos”

Cibernéticos punk (2) Abril 17, 2007

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Ciberespacio y ciencia ficción:
Según Tim MacFadden la idea del ciberespacio tal como se concibe en la ciencia ficción plantea la aceptación de los siguiente paradigmas:
El Modelo de la Ciencia de la Información. Este modelo esta a menudo implícito y se deriva de los llamados al reduccionismo y de una IA fuerte. Afirma que podemos representar al mundo correctamente como información. Esto es necesario para que la experiencia y la conciencia humana puedan ser distribuidas a través del hardware. ¿Puede la materia prima del ciberespacio estar intelectualmente desligada de nuestro mundo y puede ser trasmitida al ciberespacio por medio de un cable de fibra óptica?

Si aceptaremos esta idea compartida no solo por Rucker y MacFadden, sino por otros muchos escritores de ciencia ficción, seria posible separar la mente humana del cuerpo a través de un programa este no solo puede ser incluido en una computadora (inteligencia artificial) o dentro de un robot, sino también que se puede incluir dentro de un espacio virtual donde, también, estarían habitando otras mentes (ciberespacio). Por lo que una IA fuerte podría ser activada tanto en el mundo real, o en un programa mente cuerpo que estaría insertado en el ciberespacio y actuaría de acuerdo a sus leyes.

Y llevando al tope a la fantasía podríamos sacar “copia” de la persona amada ya sea una replica biológica o bioelectronica o verdadera copia, producto de la desintegración del cuerpo humano (materia) en una computadora y su copia, su re integración o duplicado, que no seria la transportación de un lugar para otro tal como descomponer y componer la materia , sino la duplicación de la materia.

Otro fenómeno que puede traer la realidad virtual (en terminos generales: ciberespacio) sería la conversión de los humanos a ciborg: el ser un humano en su afán de lograr una conexión más profunda con la máquina, en lugar de usar cascos, guantes, etc., decida llevar a cabo conexiones directas sobre su cerebro, los adictos a la realidad virtual podrían llegar a un estado tal de dependencia con la máquina, que de forma secreta, si es que la sociedad tiene el sentido común de prohibirlo, se implanten chips en su cerebro para que la conexión con la computadora sea absoluta. Esta práctica podría llevar a una proliferación del uso indiscriminado de prótesis cerebrales que haga imposible todo control, lo que sería otra vía para la transformación paulatina de los humanos en ciborg.

La ideología de los cibernéticos punk, aunque exagerada, como todo grito punk, no puede ser ignorada, sobre todo por su fuerza como metáfora sugestiva que puede generar promesas y soluciones que nada tienen que ver con nuestra condición humana. Y para los que ven en esto solo una fantasía, les diré que ya el gobierno japonés ha presentado un reporte donde se discute cuáles serán los mayores impactos de la tecnología en la sociedad futura. Este informe predice que en el año 2010 el problema más significativo será determinar qué es un humano y qué es una máquina…

Cibernéticos punk Abril 10, 2007

Posted by Alejandro in General.
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Los ideólogos, de las máquinas como herederas del planeta, vaticinan el surgimiento de una posthumanidad producto de la asimilación de las cultura humana por las máquinas y quizás alguna forma de convergencia, no muy clara, con los humanos. La posthumanidad seria la exacerbación de la postmodernidad, la máxima expresión de las sociedades postindustriales. Estos ideólogos de alguna forma están relacionados con el pensamiento punk, el cual se plantea como un rompimiento con la idílica visión de que el mundo se podía salvar y que a la estupidez destructiva del hombre bastaba oponerle el amor. El punk es la respuesta violenta a un mundo absurdo y sin futuro.

Por eso no es de extrañar que muchos de los defensores de estas ideas sean escritores que están dentro de la corriente ciberpunk que no es mas que la unión de los avances de la electrónica y la computación con el viejo movimiento punk de rockeros y drogadictos. Dentro del movimiento ciberpunk han surgido muy buenos escritores de ciencia ficción tales como Gibson y Bruce Sterling, quienes están mas preocupados por las relaciones humanas en las sociedades postmodernas que en la ideología cibernética, lo cual no sucede con otros escritores y científicos que si son genuinos representantes de esta corriente de pensamiento tales como Marvin Minky, Hans Moravec, Vernor Vingen y Rudy Rucker.

Hubo un tiempo que los investigadores de la IA se dividían en los de la costa Oeste “los pulcros” liderados por John McCarthy y Nils J. Nilsson y los de la costa Este “los zarrapastrosos” liderados por Marvin Minsky y Robert Schank.

La discusión era entorno a si la IA debía fundamentarse en la lógica o en la semántica. Para “los pulcros” sólo la lógica podía proporcionar una vía segura a la IA de llegar a resultados. Para “los zarrapastrosos” era la semántica la que realmente podía comprender los procesos de la mente y no la lógica que era sólo pura sintaxis sin contenido.

Hoy esas discusiones han pasado a un segundo plano y tal vez el asunto más importante sea, quienes aun siguen creyendo en una IA fuerte. Pero ese ya no es el problema de estos tiempos, tiempos de crisis para todos por igual: investigadores de la IA, psicólogos, sociólogos, biologos, físicos… Pienso que el problema fundamental es un problema etico, que reside en la metáfora del computador y en la ideología que emana de ella. Porque, es una verdad muy conocida y demasiado ignorada, que las obras nacen primero en las mentes, y teniendo en cuenta que esta es una lucha de ideas. Es necesario saber si, ya hoy, estamos aceptando convertirnos en máquina.

Bajo ese criterio yo dividiría a los investigadores de las ciencias de la computación (no importa que sean filósofos o sociólogos o escritores) en cibernéticos punk y cibernéticos zen.

Comenzaremos por uno de los representantes mas influyentes dentro de esta ideología, el norteamericano Vernor Vingen, matemático y escritor de ciencia ficción, quien vaticina que la creación de entidades con inteligencia mayor que la humana será una realidad en un futuro cercano, antes del 2030, y se podrá alcanzar de diferentes modos:

1. Pueden desarrollarse computadores “conscientes” con una inteligencia equivalente a la humana o superior.
2. Las grandes redes de computadoras con sus usuarios asociados, pueden despertar como entidades superinteligentes.
3. Las interconexiones entre humanos y computadoras pueden llegar a tal nivel de profundidad que los que la usen actúen como superinteligencias.
4. La ciencia biológica puede lograr métodos que mejore el intelecto humano natural.

Para Vingen las tres primeras dependen de mejoras en el soporte físico (hardware) de las computadoras, el cual ha seguido una curva de crecimiento increíble en las ultimas décadas.

Por lo que Vingen le da más importancia al hardware de la computadora que a sus programas y se concentra en la creación de máquinas inteligentes independientes de si emulan la mente humana (IA débil). Es mas, lo dice rotundamente, cuando afirma que existen otros caminos diferentes a la IA para llegar a la superhumanidad y a esta otra aproximación él le llama amplificación de la inteligencia, la cual se esta sucediendo de una forma natural, cada vez que se mejora nuestra capacidad para acceder a la información y para comunicarnos. Esto nos lleva a la conclusión de una inteligencia “emergente” que podrá surgir de un momento a otro. Por lo que se desprende que para Vingen la inteligencia en las computadoras va a surgir de forma espontánea y que estará basada principalmente en la velocidad de las computadoras, idea ya antes formulada por Moravec.

Las máquinas inteligentes (concebidas dentro de la IA débil) permiten una serie de conclusiones que serían imposible dentro de las concepciones de la IA fuerte. Una de las ideas mas importantes es la emergencia, las maquinas pueden seguir su propio esquema evolutivo de entidades cada vez mas inteligentes hasta llegar a superar la inteligencia humana, sin necesidad de copiar a la mente humana. Si tratáramos de copiar a la mente humana como propone la IA fuerte, esta estaría limitada por la propia inteligencia del hombre, jamas podría ser mas inteligente que el “original” en todo caso igualarlo.

La idea de la singularidad como se sustenta sobre la base del hard, asume que las máquinas superaran al hombre por su rapidez a la hora de pensar, pero no se tiene en cuenta la flexibilidad del cerebro. La idea es muy sencilla, siempre todas las expectativas se han basado en alguna interpretación parcial de algún logro y ahora esta en la palestra la posibilidad de que las máquinas de jugar ajedrez superen al hombre, y esto no es porque la máquina pueda ser más “creativa”, no, esto se basa en la velocidad de la computadora (hard) para analizar las posibles variantes y de encontrar la mejor respuesta (claro que esto es heurística pura) y hace rato que la inteligencia artificial desechó la heurística como único método de lograr máquinas inteligentes (Vinge le llama superinteligencia débil a la que se basa únicamente en la rapidez de pensamiento).

Por otra parte, Vingen, considera que el poder y la influencia de Internet están siendo muy poco considerados: “La total anarquía de la red mundial es una evidencia de su potencial. A medida que crecen la conectividad, el ancho de banda, el tamaño de la capacidad de archivo y la velocidad de proceso (su habilidad para comunicarse en anchos de banda variables, incluyendo algunos mucho más elevados que la voz o los mensajes escritos). ¿Qué pasará cuando partes de un ego pueden ser copiadas y unidas a otras, cuando la autoconsciencia puede aumentar o disminuir para aproximarse a la naturaleza del problema bajo consideración? Es algo parecido a una biosfera recapitulada como un procesador de datos, pero un millón de veces más rápida y con millones de humanos como agentes inteligentes (Nosotros mismos)”.

Vingen también propone una inteligencia superhumana fuerte, la cual podría parecerse a una Sociedad de la Mente (idea de Minsky) con varios componentes muy calificados, donde algunos de esos “equivalentes humanos” podrían ser usados nada más que para procesamiento digital de señales. Y agrega: “para aquellos que no hayan cambiado (los que decidan seguir siendo humanos) el logro será un trato benigno, quizás dándoles la apariencia de ser los dueños de unos semidioses esclavos (las máquinas superinteligentes)”.

Hans Moravec, quien ha consagrado toda su vida a la robótica, es sin dudas el más entusiasta de todos. Su amor por los robots va mas allá de un simple proyecto de investigación. Mas bien parece un predicador o un mesias de una nueva era: la de los robots.

Luego de la primera crisis de la IA, la de los 60, producto de la expectativa que se creo en torno a la posibilidad que ofrecía la máquina en la solución de problemas complejos, tales como la demostración de teoremas matemáticos, el juego de ajedrez, etc. LLevó a los investigadores a la conclusión, de que, si se podían desarrollar programas para que las máquinas resolvieran problemas considerados difíciles, entonces, con los menos complejos no tendrían la menor dificultad y ahí vino el fracaso. La máquina, no fue capaz de resolver problemas sencillos por carecer de sentido común y resultó que programar el sentido común es una tarea casi imposible. De ahí que Moravec abandonase la tesis de los programas que simulen la conducta humana por la de las máquinas más veloces que a través de algoritmos (fuerza bruta) supla su falta de sentido común y de flexibilidad. Y afirmara, que a medida que las computadoras sean más rápidas adquirirán también las capacidades de pensamiento del ser humano.

Según Moravec la inteligencia artificial será posible cuando se hayan construido computadoras más veloces, quien también cree que las máquinas deberán tener autonomía de desplazamiento idea que actualmente sostiene Brooks con su proyecto de un robot bebe, que está programado para aprender por si mismo, al que llamó Cog .

Moravec cree que nosotros evolucionamos con un tranquilo intervalo de cien millones de años entre cada cambio significativo. Y afirma con entusiasmo: “Las máquinas están dando pasos semejantes, pero lo cubren en pocas décadas. La velocidad se acelerará a medida que ejércitos de máquinas baratas se pongan a trabajar como programadores e ingenieros, con la tarea de mejorar el hardware que hace de ellas lo que son. Las sucesivas generaciones de maquinas producidas de este modo serán cada vez más inteligentes y baratas. No hay motivo para suponer que la equivalencia humana fije algún tipo de limite superior”.

Otro de los Cibernéticos punk, Rudy Rucker matemático, cantante de rock, escritor de ciencia ficción y tal vez el mas genuinamente ciberpunk de todos. A diferencia de los anteriores se mantiene fiel a la idea de una Inteligencia Artificial fuerte y del dualismo mente cuerpo a través de las mentes cibernéticas: programas que representan a un individuo.

Rudy Rucker cree que en el futuro será posible desmembrar por completo la mente del cuerpo a traves de las computadoras y cree que las máquinas podrán permitir la inmortalidad del intelecto de los humanos. Está convencido que si fuera posible aislar la mente del cuerpo, podemos, entonces, aceptar tranquilamente la reproducción magnética de la mente, los programas que la conforman, y su posible reutilización. Esto es aceptando el criterio de que el pensamiento es una forma de procesamiento de la información y que en la computadora no sólo se pueden incluir “conocimientos” sino también los sentimientos humanos. Rucker sueña con un mundo en el que los humanos dejen grabadas sus memorias, ideas y sentimientos en una computadora y que cuando lo deseen puedan reactivar esa “mente programa” en un ciborg. Es evidente que si confiamos en algún tipo de soporte, sea el cerebro, un microprocesador o un compuesto bioelectrónico, siempre estaremos a expensas de su envejecimiento o rotura. En cambio si la mente se puede extraer de un medio y cambiar de soporte, por supuesto un soporte cada vez más perfeccionado. Para entonces, estaremos, sin dudas, en presencia de la inmortalidad.

No deja de ser sorprendente la defensa de Marvin Minsky de muchas de estas ideas. Minsky quien fuera uno de los fundadores de la IA por supuesto de la fuerte junto a John McCarthy y líder de los “zarrapastrosos” junto a Schank, desde donde defendía la idea de una IA lo mas cerca posible al pensamiento humano y se oponía al formulismo frío de la lógica, resulte ser ahora uno de los paladines de la sustitución del hombre por las máquinas, tal vez esto le venga de su vena de escritor de ciencia ficción.

Minsky quien no puede ocultar su decepción con la inteligencia artificial dice: “La IA está en un estado risible, debido a que podemos hacer que las máquinas hagan el tipo de cosas que hace un “experto”, pero aún no podemos lograr que hagan la mayor parte de las cosas que puede hacer un niño de 4 años. Decepción que también parece incluir a los seres humanos …Seguimos ignorando como resolver los conflictos entre las ambiciones individuales y los intereses colectivos. Somos tan ineptos para tomar decisiones importantes que siempre que podemos dejamos al azar aquello de lo que no estamos seguros”.

Y vuelve al ataque cuando dice: Mi teoría favorita es que la comunidad de la IA ──excepto unos pocos investigadores como Roger Schank── tiene unos malos casos de “Envidia del Físico”. Quiero decir que les da vergüenza poner más de una teoría en cada uno de sus proyectos a causa de que tienen el irrealizable ideal de hallar una explicación simple para todas las cosas. Por lo tanto nunca llegan a nada.

Precisamente la Cibernética que fuera duramente criticada por Minsky, se basaba en la idea, no sólo de asimilar más de una teoría, sino, también, en la relación interdisciplinaria entre diferentes campos. Es cierto que la IA se mantiene dentro de los preceptos de las ciencias físico matemáticas, pero que otra cosa puede hacer, ¿retornar a las ideas cibernéticas? Y perder con ello su carácter de ciencia exacta. Lo que Minsky propone y de hecho está haciendo, a su manera, es un retorno a las ideas generales de la Cibernética.

Minsky cree seriamente que hay que “perfeccionar” a los infelices mortales y propone los siguientes pasos:
1. Las prótesis de miembros: “Sustituir las partes gastadas de nuestro organismo por elementos de repuesto de nuevo tipo”.
2. La conexión directa dentro del cerebro: “Invención de métodos que potencien nuestro cerebro permitiendo adquirir mayor sabiduría”.
3. La conexión completa: “Mediante nanotecnología, sustitución completa”.

Y agrega: “inútil es decir que con ello estaremos convirtiéndonos en maquinas. ¿Significa eso que seremos reemplazados por maquinas? No tiene sentido esa distinción, creo como Moravec quien propone que consideremos a las maquinas inteligentes del futuro como a nuestros propios hijos mentales”.

No se como dentro de la ideología de Moravec encaja la posibilidad de lograr hijos mentales, al menos no en el sentido que le daría Rucker de un traspaso de mente. Tampoco creo que encaje dentro de la ideología de Minsky el surgimiento de una inteligencia “emergente” que si es aceptable para Moravec y Vingen, quienes nunca han estado comprometido con una IA fuerte

Minsky ya en su vejez, parece darle más importancia a la inmortalidad que al propio sentido ético de lo que propone, de ahí que diga: “Hasta ahora hemos tendido a vernos como producto final de la evolución, pero la evolución no ha cesado. La verdad es que ahora estamos evolucionando mas rápidamente aunque por el lento procedimiento darwinista. Ya es hora de que empecemos a pensar en nuestras nuevas identidades, que están aflorando. Podemos comenzar a diseñar sistemas fundados en un tipo ingenioso de selección innatural, dirigidos al cumplimiento de planes y objetivos específicos y capaces de sacar partido de características adquiridas. Ha hecho falta un siglo de educación evolucionista para proscribir tales ideas que los biólogos califican de teleológica y lamarckianas , pero puede que ahora tengamos que cambiar las reglas”.

Y agrega: “Estamos en una era primitiva, en la cual las máquinas no tienen perspectiva del futuro, ni “valores familiares básicos”. Y sí, tengo que insistir que esta ciencia llevará a la extensión de nuestro lastimoso tiempo de vida”.

Minsky se muestra totalmente partidario a la idea de convertirnos en Ciborg a cambio de la inmortalidad, y a diferencia de Rucker parece haber abandonado toda esperanza de una inteligencia artificial fuerte que permita reprogramar la mente en una computadora y parece mas inclinado hacia las prótesis como la solución a los problemas.